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Introducción a la Nutrigenómica y la Nutrigenética

Complemento · Herramientas y ecosistema CESGEN

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Lección 1: Por qué no existe la dieta universal

Dos personas pueden comer exactamente lo mismo y responder de forma muy distinta. Esa observación es el punto de partida de la nutrigenómica. En esta lección verás por qué la media de un grupo no describe a ninguna persona, cuánto varía la respuesta a una misma comida, qué parte se debe a los genes y qué significa para tu consulta.

En esta lección aprenderás a

  1. Describir la variabilidad entre personas en la respuesta a una misma comida, con los datos de PREDICT-1.
  2. Distinguir el efecto medio de una intervención de la respuesta de una persona concreta, y explicar la lógica de la nutrigenética: agrupar por genotipo para afinar el consejo.
  3. Explicar qué parte de esa variabilidad aporta la genética y por qué hay que interpretarla bien y combinarla con el resto de datos.

Puntos clave

  • PREDICT-1 (1.002 adultos del Reino Unido, entre ellos gemelos; validación en 100 participantes de EE. UU.) dio comidas estandarizadas a todos. Las respuestas variaron mucho: el coeficiente de variación fue del 103 % para triglicéridos, del 68 % para glucosa y del 59 % para insulina.
  • En los modelos del estudio, las variantes genéticas aportaron un 9,5 % a la predicción de la glucosa, un 0,8 % a la de los triglicéridos y un 0,2 % a la del péptido C. En la glucosa pesó más la composición de la comida (15,4 %), mientras que la microbiota (6,0 %) aportó algo menos que la genética; en los triglicéridos, la microbiota pesó más que la genética y que la comida. Son porcentajes de capacidad de predicción, no de qué parte de la diferencia causa cada factor. Esto no resta valor a la genética: significa que hay que interpretarla bien y combinarla con el resto de datos.
  • La media esconde a las personas. Si la misma pauta para bajar el colesterol se da a cien personas, el colesterol puede bajar de media y, aun así, bajar mucho en unas, algo en la mayoría, nada en otras y hasta subir en unas pocas. La media resume al grupo, pero no describe a ninguna persona concreta; esa dispersión es lo que estudia la nutrición personalizada.
  • Una respuesta propia y repetible. En un estudio israelí con 800 personas y 46.898 comidas registradas durante una semana con sensor de glucosa, la misma comida provocó subidas muy distintas de una persona a otra, y un algoritmo con datos personales, entre ellos la microbiota, predijo esas respuestas mejor que el recuento de hidratos de carbono. La diferencia no es solo ruido: en PREDICT-1, la misma comida repetida en la misma persona dio respuestas de glucosa muy parecidas (coeficiente de correlación intraclase 0,74), y en una serie de ensayos n-de-1 en 176 adultos chinos el índice personal de sensibilidad glucémica se mantuvo a los dos años (0,73).
  • Parte de lo que parece «diferencia entre personas» es ruido de medida, variación del día a día o regresión a la media. Para demostrar una diferencia real hace falta un grupo de comparación o medidas repetidas. Antes de atribuir una diferencia a los genes, descarta lo evidente: sueño, actividad después de comer, medicación, cena del día anterior y error del sensor.
  • Agrupar para afinar: la lógica de la nutrigenética. Si una parte de la diferencia entre personas se debe a una variante genética, al separarlas por genotipo la respuesta se vuelve más parecida dentro de cada grupo, y se puede elegir para cada grupo el consejo que mejor le funciona. El ejemplo más claro es la lactasa. Cuanto menos pesa una variante, menos se estrecha la diferencia dentro de cada grupo: por eso la genética afina, y medir la respuesta de cada persona sigue siendo imprescindible.
  • Personalizar empieza por observar a la persona: objetivo, historia clínica, analítica, lo que come de verdad, preferencias y respuesta registrada a lo largo del tiempo. La genética añade una capa de información que, bien interpretada, ayuda a ajustar mejor.
  • Las guías para la población siguen siendo el punto de partida: personalizar sirve para afinarlas, no para sustituirlas.

Una analogía: las gafas de lectura de farmacia

Las gafas graduadas que se venden sin receta están pensadas para la vista media de una persona de cincuenta años, y a mucha gente le sirven como punto de partida. Pero cada persona tiene su graduación, a veces distinta en cada ojo, y se ajusta midiendo, no adivinando. Una recomendación dietética poblacional se parece a esas gafas: es un buen comienzo, y la respuesta medida de cada persona indica cuánto hay que ajustarla.

Un caso: Lucía y Tomás

Lucía y Tomás, compañeros de oficina, desayunan lo mismo durante dos semanas y llevan un sensor de glucosa. Sus curvas se parecen poco. ¿Es por sus genes? Puede ser, pero antes conviene descartar lo más evidente: cuánto duermen, si caminan después de comer, qué medicación toman, qué cenaron la noche anterior y el error del propio sensor. Parte de la diferencia es, además, variación del día a día, y solo se confirma repitiendo la medida. Cuando has descartado todo eso, lo que se mantiene es una forma de responder propia de cada uno, en la que pueden influir su metabolismo, su microbiota y también sus genes. La genética, bien interpretada, es una de las piezas que ayudan a entenderla y a ajustar el plan de cada uno.

Para tu consulta

  • Parte de las guías para la población: personalizar sirve para afinarlas, no para sustituirlas.
  • Observa a la persona: su objetivo, su historia clínica, su analítica, lo que come de verdad y sus preferencias.
  • Registra su respuesta a lo largo del tiempo, con las mismas medidas y en condiciones parecidas: es tu mejor dato. Si un paciente «no responde», revisa antes adherencia, sueño, medicación y error de medida, y repite la medición.
  • Suma la genética como una capa de información más: bien interpretada, te ayuda a ajustar mejor.

Para ampliar

Un ensayo aleatorizado de 2024 (347 adultos de 41 a 70 años, 18 semanas) comparó un programa personalizado sin genotipo con el consejo dietético general. El programa se basaba en las características de los alimentos, las respuestas posprandiales de glucosa y triglicéridos, la microbiota y la historia de salud. Los triglicéridos bajaron algo más con el programa personalizado (diferencia media de −0,13 mmol/L) y el LDL no cambió de forma significativa. Personalizar, incluso sin genotipo, ya tiene efectos medibles. En la lección 15 verás qué ocurrió cuando se añadió el genotipo al consejo personalizado (Food4Me).

Si quieres ver cómo se mide de verdad la respuesta propia de cada persona, lee el estudio de Zhang y colaboradores (2025): repitieron comidas estandarizadas en cada participante, con sensor de glucosa, que es justo el diseño de medidas repetidas que hace falta para separar la variación real del ruido.

La evidencia de esta lección

Afirmación Nivel de evidencia Referencia
Ante comidas idénticas, la respuesta posprandial varía mucho entre personas (CV: TG 103 %, glucosa 68 %, insulina 59 %). Dato contrastado Berry SE et al., Nat Med 2020. PMID 32528151
En PREDICT-1, las variantes genéticas aportaron un 9,5 % a la predicción de la glucosa (0,8 % TG; 0,2 % péptido C). Dato contrastado Berry SE et al., Nat Med 2020. PMID 32528151
La respuesta glucémica a los mismos alimentos varía mucho entre personas. Un modelo con datos personales (incluido el microbioma) la predijo mejor que el recuento de carbohidratos. Dato contrastado Zeevi D et al., Cell 2015. PMID 26590418
Parte de las «diferencias individuales» aparentes es variación intraindividual y regresión a la media. Solo un grupo comparador permite cuantificar la variación real. Dato contrastado Atkinson G, Batterham AM, Exp Physiol 2015. PMID 25823596; Senn S, Stat Med 2016 (epub 2015). PMID 26415869
En un ensayo aleatorizado (347 adultos, 18 semanas), un programa personalizado sin genotipo redujo algo más los triglicéridos que el consejo dietético general (diferencia media −0,13 mmol/L); el LDL no cambió de forma significativa. Dato contrastado Bermingham KM et al., Nat Med 2024. PMID 38714898
La misma comida repetida en la misma persona dio respuestas de glucosa muy parecidas (coeficiente de correlación intraclase 0,74; péptido C 0,62; triglicéridos 0,46). Dato contrastado Berry SE et al., Nat Med 2020. PMID 32528151
Serie de ensayos n-de-1 con comidas estandarizadas en 176 adultos sanos: gran variación entre personas, mucha consistencia dentro de cada una; índice personal de sensibilidad glucémica reproducible a los 2 años (0,73). Dato contrastado Zhang K et al., Am J Clin Nutr 2025. PMID 40754388
Autoevaluación: pon a prueba lo que has aprendido

En PREDICT-1, ¿cuánto contribuyeron las variantes genéticas a predecir la respuesta de triglicéridos tras comer?

  • a) Alrededor del 50 %
  • b) Alrededor del 25 %
  • c) Menos del 1 %
  • d) No se analizó

Respuesta correcta: c) Menos del 1 %. Las variantes genéticas aportaron un 0,8 % a la predicción de los triglicéridos y un 9,5 % a la de la glucosa. Según el marcador, pesaron más la composición de la comida o la microbiota; por eso la genética se interpreta bien y se combina con el resto de datos.

En la próxima lección: Dieta, genes y ambiente